Tetrapesadilla

Van cuatro veces que mientras duermo sucede lo mismo. Amanezco con los vellitos erizados, sudando con la sensación de ahogo.
Todas las veces el escenario ha sido dentro de lugares seguros dentro de la ciudad donde mejor  me manejaba y donde me sentía cómodo.

El momento de mi vida donde sucedían esos sueños ha sido siempre el mismo, de hecho por motivos circunstanciales actuales me da nervios ponerlo y decirlo ahora porque significaría de alguna manera generar sentimientos no correctos. En fin la promesa es seguir con la cotidianeidad.

Para todas las circunstancias estaba yo obviamente, y estaba ella, en la pequeña ventana de época donde sabía que no estaba conmigo, pero que quería sentir que podría seguir conmigo, pero que yo sabía que era imposible tener un regreso al sentimiento previamente destrozado.
Comenzábamos juntos, alejados, sin siquiera un roce, el alejamiento y los sarcasmos son parte normal de esos momentos. Luego, una llamada o un mensaje llega y hace sonar su celular, y por algún motivo dice que sólo por un momento se necesita retirar.
Efectivamente se retira durante más de una hora y media. Tiempo durante en el cual yo sentía la seguridad que estaba ella con él, con el que terminó casándose. Excusas sin mucho esfuerzo, yo asiento sin mucha esperanza.
Después a caminar, distancias siempre cortas, en lugares lindos, que hubieran sido perfectos cuando todo parece avanzar. Mas no es así esta ocasión.
De repente el camino se cierra, bloquea o de alguna manera llega a un callejón sin salida. Se comienzan a decir cosas, no se qué cosas, pero sí tienen sentirdo sexual, como si hablar de eso destenzara la sensación de presa cazada que me llena.
Después el primer toque, el primer y único roce entre sus manos y mi cuello. Me empieza a ahorcar, me sorprendo, no me defiendo, no físicamente, aunque sí con palabras intentando mantener la ilusión de juego.
En un instante se acaba esa ilusión, él está ahí, detrás de ella, no se de dónde salió, no me importa, sólo me importa que le dice al oído que me mate, que apriete con sus manos, que me quite el oxígeno, que vea si es verdad que puedo con(tra) todo, que presione más fuerte con sus dos manos. Los músculos de las extremidades están entumecidos, no reaccionan, quizá por la falta de oxigenación. Todavía puedo gritar, pocas veces, auxilio! ayuda!…
Observo los ojos de quien me está matando, y escucho la voz que dice que termine con mi vida.

Y despierto sin aire, con el pulso acelerado, los vasos constreñidos, caliente, y se termina así como llegó. Aunque ya tres veces más con sus detalles diferentes ha regresado.

Una respuesta a “Tetrapesadilla

  1. Hola!Qué mal por tus pesadillas… debe de ser la ansiedad por los sucesos por venir…Que por cierto FELICIDADES POR AMBOS…. primeramente por tu cumple…es el más próximo y en segunda por tu ya prontísima boda.  Un abrazo enooooorme.

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