Esfuerzada

¿Hasta dónde pedir sin dar?
 
Desde luego creo que hay que dar y dar, aunque mi expsiquiatra refunfuñara. Eventualmente, y con resignación cristiana se habría de recibir.
 
Matizando, no creo que sólo haya que dar hasta desgastarse, pues el desgaste implica la incapacidad o bloqueo del dar. Y sólo vale la pena dar si el acto (y sus consecuencias) es (y son) favorable (y favorables).
Sólo vale la pena dar si las consecuencias y el acto en sí mismo son satisfactorios.
 
Yo doy hasta donde mi satisfacción y capacidad me lo permiten. A veces doy hasta el desgaste, y me doy cuenta que desgastado no rinde positivamente.
Recibo. Recibía muy poco, poquito. O me daban mucho pero yo sentía menos de lo que se intencionaba.
 
Ahora recibo mucho. Mucho que todo es y que siempre puede ser más.
Ahora me dan algo que no es literalmente otorgado a mí, pero que sí se refleja en mi calidad y expectativa de vida.
 
Me gusta que me están dando.
Me gusta recibir.
 
Ahora bien, yo ya dí señales de que estoy al tanto y reconociendo lo que tanto solicité previamente.
En unas cuantas lunas se verán las consecuencias.
 
El que sí aprendí a recibir y que sé que sí se me puede dar.

Una respuesta a “Esfuerzada

  1. Recibiendo recibes y dando das… jejejeme hiced bolas, la cosa va avanzandol…..sip, hace un mes y ya la salud mejora… ya casi al 100 ya no hay medicinas ni más drogas… legales, obvio…Y sip, yha hasta guiñamos!!!te quiero mucho y así… y te quiero más..

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s